Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

Aniversario de la gesta heroica de los Mártires de Chicago

Los orígenes

Desde su fundación en 1864, la Asociación Internacional de los Trabajadores (Primera Internacional) exigió la jornada laboral de ocho horas. Dos años más tarde, en su Congreso celebrado en Ginebra, Suiza y, en 1866, en el Congreso Obrero de París, Francia, se fijó la lucha por la jornada legal de 8 horas. Más de dos décadas después, la uniones yanquis y canadienses, se organizaron para, en un plazo de 2 años, iniciar una huelga general con el objetivo de hacer efectiva esa reivindicación laboral.

El 1° de Mayo de 1886 inició la Huelga General por las 8 horas de trabajo y, hasta nuestros días, seguimos conmemorando esa fecha como el “Día Internacional del Trabajo” o de los “Mártires de Chicago”. El 1° de Mayo tuvo como cuna el Movimiento Sindical en los Estados Unidos.

La preparación de la huelga general

Durante su IV Congreso, la Federación de Gremios y Uniones Organizadas de Estados Unidos y Canadá, celebrado en 1884, los sindicalistas señalaron que la “duración legal de la jornada de trabajo desde el 1° de Mayo de 1886, será de 8 horas”.

En marzo de 1866, los sindicatos de ebanistas, maquinistas, gasistas, fontaneros y estibadores de Chicago se sumaron a la iniciativa. Al mes siguiente se unieron 35 mil trabajadores de los corrales. Poco después, los albañiles, carniceros, jugueteros, zapateros, empleados del comercio y los tipógrafos sumaron sus fuerzas al reclamo.

El 17 de abril, más de 20 mil trabajadores se reunieron en la asamblea de Los Caballeros del Trabajo. Ocho días después, el joven anarquista Albert Spies, lanzó uno de sus múltiples discursos incendiarios ante 25 mil almas.

El 1° de Mayo de 1886. “Unos 340 mil trabajadores desfilarían por todo el país. Cerca de 190 mil se habían plegado a la huelga. En Chicago alrededor de 80 mil obreros se habían lanzado a la calle para conquistar la jornada de ocho horas”, narra una historia real.

En la ciudad de Milwaukee, Illinois, se produjo un choque entre la policía y los huelguistas, 6 obreros cayeron muertos.

La represión apareció en las ciudades de Filadelfia, Louisville, San Luis, Baltimore y Chicago. Los patrones reaccionaron con violencia y contraatacaron: En Chicago declaran lock out patronal contra los obreros, ya que estaban aterrorizados por el despertar del movimiento. Los activistas convocaron a más protestas con el fin de parar la represión.

2 de mayo: 40 mil huelguistas siguen en pie de guerra.

3 de mayo: 6 mil obreros de la fábrica de maquinaria agrícola McCormick Harvester efectuaron un mitin pacífico, la policía abrió fuego contra los obreros desarmados: 6 murieron, 50 quedaron heridos.

4 de mayo: El alcalde Carter Harrison autorizó una manifestación dirigida por los anarquistas. La Plaza Haymarket resultó pequeña para la multitud.

Spies, que había llegado muy temprano, empujó un vagón de ferrocarril hacia una esquina para que le sirviera de tribuna. Muy cerca estaba la Comisaría de Policía de la calle Desplaines, bajo el mando de John Bonfield, quien apareció con el capitán Ward, provocando a los manifestantes con su presencia y su escolta de 180 agentes.

Una mano anónima lanzó una bomba, un policía murió. La respuesta policíaca fue instantánea: dispararon contra los asalariados. Siete obreros más cayeron abatidos.

6 de mayo: La prensa dio a conocer el nombre del policía muerto, se trató de Mathias J. Degan.

15 de mayo: Un Gran Jurado fue convocado para linchar legalmente a los obreros. El juicio violó el llamado “Estado de Derecho”.

21 de junio: El juicio comenzó violentamente. Los abogados esgrimieron nuevas argucias: quien arrojó la bomba había sido influido por las “ideas” de los acusados. El juez fue Joseph E. Gary y el jurado, en su mayoría, eran importantes comerciantes, industriales y empleados.

9 de octubre: La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos dictaminó el caso: siete de los acusados fueron condenados a morir en la horca, sus nombres: Albert Parson, August Spies, Samuel Fielden, Michael Schawab, Adolph Fisher, Louis Lingg y George Engel. Otro más, Oscar Neebe, fue condenado a 15 años de prisión. Más tarde, EU se apiadó de los condenados a la horca, Fieldem y Schawb, a quienes condenaron a prisión perpetua.

El 11 de noviembre de 1887 fue la fecha fijada para la ejecución de los mártires de Chicago.

Las últimas palabras de Spies fueron: “Llegará la hora en que nuestro silencio será mucho más elocuente que las voces que ustedes estrangulan hoy. Este es el momento más feliz de mi vida.”

Engel gritó y su grito retumbó en la sala: “¡Viva la Anarquía!”.

La cálida voz de los jóvenes anarquistas, sindicalistas y defensores de la jornada laboral de ocho horas se había apagado .... Lejos de ahí, lucía blanca, iluminada y altiva la estatua de La Libertad.

volver